Soria

Provincia de soria

La Reconquista

Durante el siglo XI se convirtió en un importante enclave estratégico por su situación junto al Duero y marcó el límite entre los dominios cristianos y musulmanes en la denominada «marca del Duero» o «línea del Duero». A comienzos del siglo XII el rey Alfonso I el Batallador, la conquistó definitivamente a los árabes y la repobló situando la frontera más al sur. Sin embargo, Soria siguió siendo un enclave estratégico debido a las luchas por el territorio entre los reinos de Castilla y León (a cuya tutela pasó en 1134), Navarra y Aragón.

Alfonso VIII mantuvo la independencia del reino de León gracias a la ayuda prestada por los sorianos y, en agradecimiento, otorgó a la ciudad una serie de privilegios. En 1195 Sancho el Fuerte tomó la ciudad y a comienzos del siglo XIII conoció uno de sus períodos más florecientes gracias a su situación fronteriza. El comercio, en manos de los judíos, hizo de Soria una ciudad importante. Los judíos ampliaron la alhama, situada en los límites del castillo, y dieron riqueza a la ciudad. Según Marcel «en el castillo de Soria, dentro del muro principal, hay un cuerpo espacioso en el cual antiguamente hubo trescientas casas y un templo, que hoy dura, aunque arruinado. Muchas de estas casas dicen que eran de judíos, y aquella población, con la que había por fuera, se llamaba alhama».